El evento tuvo lugar en un polideportivo de La elipa y participaron 2
equipos de Alemania, uno de Inglaterra y nosotros de Madrid. El mayor de los
jugadores tenía 65 años pero estaba tan fuerte como cualquiera, un portento el
hombre. Empezamos a jugar a las 10:00 y terminamos a la 13:00, todos contentos y
cansados. Posteriormente hubo un aperitivo de confraternización a base de
bocadillos de jamón serrano y cerveza. Los bocadillos fueron bien recibido por
la tropa europea, como no podía ser menos. Ya nos han invitado para hacer el año
que viene un nuevo torneo, esta vez en Berlín o en Praga, veremos si vamos y
como.